Ley de las expectativas
¿Alguna
vez ha sentido la sensación de estar presionado a hacer algo simplemente porque
otros le han hecho saber que Ud es la persona indicada para cumplir con eso?
Dudo mucho que no haya experimentado ese sentimiento porque la ley de las
expectativas es una de las mas usadas cotidianamente, en el hogar, en el trabajo,
en cualquier reunión, desde nuestros padres, hermanos, hijos, amigos, etc. Esta
ley es incluso fundamental en el aprendizaje durante toda nuestra vida.
La
Ley de las expectativas reza que “Una persona es influenciada en function de
como esperan los demás que actué” En
consecuencia tiende a cumplir con las expectativas, es decir, en otras
palabras, cuando alguna persona es enterada de que alguien o algunos esperan
algo de ella, se genera un esfuerzo, una motivación, para satisfacer o para
gustarle a los demás y ganar o conservar el respeto.
Vivir
en sociedad, ocupar ciertos niveles da un cierto prestigio que nos motiva a
seguir escalándolos o por lo menos mantenerlo y el estar en esos niveles
depende mucho de lo que los demás esperan de nosotros para poder ser
reconocidos o destacados. El desafío que
implica una tarea asignada y tildada de “fácil” para nuestro nivel o que por
ser ingeniero o medico debemos hacer honor a lo que fuimos entrenados o
educados, crea un impulso que nos empuja a cumplir lo que otros esperan de
nosotros.




